Esu sobre el Papel del Hombre

1-25-15

Esu, ¿podemos empezar?

Jess, comencemos. Quiero hablar sobre varios temas a lo largo de más de un mensaje. Será instructivo y aclaratorio.

Dios es energía. La energía en movimiento crea ideas. Las ideas toman la forma de la creación.

Cada parte de la Creación es una extensión de la idea de Dios para esa porción. Dios dota a cada extensión con una chispa de su energía creativa. El hombre también es una idea de Dios y su existencia también se pone en movimiento a partir de la energía de Dios.

Debido a la naturaleza de su diseño, el Hombre no está separado o desconectado. Él es una parte de Dios, creado para explorar y aprender. La naturaleza física del Hombre es parte integral de esta exploración. Dios hizo al Hombre de los mismos materiales que al resto de su creación física con la idea de que examinara esta semejanza y comprendiera su relación con ella. Por su diseño, el cuerpo del Hombre interactúa constantemente con su entorno. Sus decisiones son reacciones a esta sincronización.

La belleza de la creación del Hombre es que cada individuo está diseñado para reaccionar de manera diferente a su entorno. Cada individuo tiene una personalidad independiente con su propio enlace diferente con Dios; no hay dos reacciones individuales que sean idénticas.

Esta función dada al Hombre ha estado en vigor durante toda su existencia en la Tierra, pero, con el tiempo, su propósito ha sido distorsionado. Ya sea a través de la desinformación o por la falta de conocimiento, el Hombre ha perdido la conciencia de la relación con su Creador. La naturaleza de esta relación con Dios debe realizarse de forma que sea funcional, pues cuando el Hombre pierde esta realización, queda expuesto a ser manipulado y explotado por los que tienen una intención alternativa. Estos nuevos señores crean ideologías personales diseñadas para dirigir el comportamiento del Hombre lejos de las ideas originales de su Creador.

Esto ha durado el tiempo suficiente y el Creador ha decidido reclamar su Creación.

El Hombre ahora debe re-examinar su forma de vida. La existencia en este planeta es única, pero el Hombre a lo largo de la historia ha tratado de disminuir su carácter distintivo. Ha ignorado su medio ambiente y ha tomado lo que necesitaba por razones egoístas. Ha creado sus visiones personales sin tener en cuenta las consecuencias; ha infringido los deseos de los demás para su propia gratificación.

El pensamiento crítico del Hombre se ha fragmentado por la percepción incompleta. Sus paradigmas son defectuosos a la luz de la verdad de la realidad universal. Sus puntos de vista sobre el funcionamiento de su mundo son inexactos y su constante repetición sólo se suma al conjunto de falacias aceptadas.

Los que aún mantienen alguna concepción de su vínculo con el Creador se encontrarán a sí mismos atravesando un cambio en su existencia. Encontrarán, a la luz de lo que está por venir, que las concepciones previamente arraigadas eran erróneas, que su confortable comprensión de lo que constituye el tejido de la vida se ha gastado. El Hombre pronto descubrirá que sus nociones habituales de identidad cultural, estabilidad financiera, y creencias religiosas han estado mal dirigidas.

¿Cómo sucederá esto?

3-1-15

Vamos a hablar de quitarse la venda de los ojos. Esta es una frase familiar para describir la claridad que viene al hombre. Él ha de hacerse consciente de su lugar en el universo.

La energía de Dios infunde la Tierra con una corriente de comprensión. Las ideas de los hombres tendrán nuevas perspectivas que ellos deberán conciliar. Es muy parecido a esos momentos de “bombillas iluminadas” en los dibujos animados donde el personaje principal tiene una súbita comprensión de la verdad de su situación. El Hombre verá que sus creencias han estado equivocadas y sus conclusiones previas determinadas en el error. El Hombre descubrirá que todos sus parámetros culturales están cambiando. Sabrá que las nuevas conclusiones habrán de ser realizadas.

Esta nueva claridad dará lugar a la incertidumbre y desencadenará una resistencia a cambiar. El hombre ha sido condicionado a aceptar la ausencia de cambios como algo confortable, pero se encontrará en una situación en la que sus sistemas de creencias y suposiciones personales tendrán que ser cuestionadas. La religión no es la panacea que dice ser, ni es un pretexto espiritualmente inspirado para la ira o el elitismo. Se verá cómo las estructuras de poder político están impulsadas por el ego y el deseo de control. Su propósito no es proporcionar asistencia o compasión verdaderamente espirituales.

El conocimiento individual es igualmente erróneo. Al hombre sólo se le ha enseñado un conjunto limitado de percepciones, lo que permite a otros manipular su pensamiento y toma de decisiones. Su arraigada falta de deseo  por la búsqueda de información le ha convertido en alguien incapaz de distinguir la verdad espiritual de la propaganda. Incluso si él tiene la intención de saber más, aún se encuentra muy desentrenado en el proceso de la búsqueda de la verdad. El papel de todos los que saben es enseñar a los que no saben.

La comprensión de que Dios está presente, de nuevo abrirá los ojos del hombre. Aquellos dispuestos a ver serán iluminados. Dios está dentro del hombre y una vez que lo reconoce, el hombre entenderá su verdadero papel como una extensión de su Creador. Esto no es una posición subordinada, sino una de igualdad. El hombre es parte de Dios, y su finalidad es la de actuar como Dios.

El papel de lo físico es un factor en esta realización. Esta mayor energía que viene de Dios provoca el cambio. La frecuencia del movimiento de la energía es mayor, y la demanda a la manifestación física, para albergar el aumento de la energía, es más intensa. La estructura debe adaptarse o romperse. La adaptación a la nueva energía exige una preparación exitosa antes de que llegue.

La naturaleza física del hombre está diseñada para interactuar con las olas de energía que le rodean, y el cerebro del hombre registra los resultados de estas reacciones –según la energía sea asimilada e incorporada, o sea resistida. La resistencia a mayores niveles de energía da como resultado un colapso de los patrones existentes. Los hombres que no asimilan niveles mayores de energía  se descomponen mediante lo que se conoce como enfermedades de diversa índole, tanto físicas como mentales. Aquellos individuos que manifiesten la enfermedad no sobrevivirán.

Digo esto para avisaros de que la Tierra va a cambiar pronto. El hombre tendrá que adaptarse, ya que su diseño físico es parte de la estructura creada. Él cambiará inevitablemente, pero también entenderá el por qué. Su papel será más claro y verá cómo sus decisiones afectan a los cambios que están ocurriendo. El hombre también comenzará a reconocer que el iniciar los cambios implica aceptar la responsabilidad de los nuevos paradigmas que está creando. Una vez que el velo se haya levantado de su propósito, el hombre verá que al ser parte de Dios, es también co-creador.

Esu

Trad. MP

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